
Rodeado de fantasmas duermo,
rodeado de su risas y sus gestos,
se encadenan a mi cama,
y se enfrentan en mis sueños.
Y sonríen y me miran,
y me tocan con su cuerpo,
me besan y me consumen,
me abrazan y todos huyen,
y se escapan de mis dedos.
Y despierto y ya no hay nadie,
me despierto y sólo es sueño,
me quedo con mis fantasmas
que al despertar mis mañanas
son lo único que tengo.
JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados
No hay comentarios:
Publicar un comentario