Mi casa


Jirones de nubes que llegan tempranas
llevando en sus huéstes la niebla cerrada,
la luna caía,
sentado en el viento perdí la batalla,
luchando con fuerza,
perdiendo mi casa.

¡Vuelve!, decía.
¡Vuelve!, lloraba,
¡no me dejes solo!...
y la noche callaba.

Veía montañas,
caras oscuras, lejanas.
Cansado corría intentando alcanzarla,
corría y corría, a veces saltaba,
corría y llegando a la cima,
la luz me envolvía,
mi luna esperaba.

¡Salta!, decía.
¡Salta, gritaba,
¡puedes ir conmigo!,
¡corre hacia tu casa!.

Sin pensarlo y a mi suerte,
salté al vacio, a la nada...
y aún ahora en el aire
sigo queriendo alcanzarla,
para poder vivir,
llegar y poder morir
habitando ya en mi casa.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Te echo de menos


Echo de menos tus ojos,
tus labios,
tu pelo.

Echo de menos tus brazos,
tus risas,
tus besos.

Echo de menos las calles,
la luna,
el cemento,
porque al no tenerte cerca
todas las cosas... las pierdo.

Echo de menos los campos blancos
sembrados de lirios negros.

Echo de menos pasos
que anduve pero con miedo.

Echo de menos tu cara,
tus manos,
tu cuerpo,
lo echo de menos todo
porque te echo de menos.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Para Byron

(Gracias por 13 años de fiel servicio)

Duerme queriéndome con sus ojos,
amándome en su dulzura,
mientras se extiende
el terciopelo negro de su cuerpo.

Duerme y en silencio me mira,
me observa callado,
durmiendo.

Y despierta sosegado sobre el lecho
de mis sueños,
y con suaves caricias
se levanta,
y sentándose sobre mi amor
gobierna mi vida.

Enredo mi alma en su pelo,
rompo mis ojos
y duermo.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Tu calor


Perdí queriendo un día la ilusión,
y corté con sueño vivo
y rompí con el olvido,
lo importante, mi blasón.

Dibujé con sangre oscura
la figura del amor,
dormí después con sus sueños,
navegué por mis tormentos
y morí de desamor.

¡Dime tú alma mía,
dime si yo soy yo!,
¡dime si yo algún día
hice sangrar tú amor!.

¡Nunca rompí promesas!,
me contestó el amor,
¡nunca salí de noche,
nunca trunqué tú amor!.

Mas yo desperté intranquilo
sollozando en un rincón,
sabiendo que mi pasión,
fundida con la locura
me hizo caer dormido
en la profunda amargura
de abrasarme en tu calor.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Seguir


Tranquilidad de verdes castigos
que se resienten del hombre.
Rasgos rojos que me entienden.
Caricias de fría escarcha
que lentamente me envuelven,
el amor está en el aire
y lo inspiro suavemente.

Dulces sueños que me sirven
del ansiado desayuno
y camino hacia el olvido
que ya me tienen marcado.
¿Por qué seguir el camino
si ya me siento olvidado?,
¿por qué decir lo que digo
y no me quedo callado?.

Seguiré el rumbo contrario
para llegar al no-olvido
para decir lo que digo
en el recuerdo.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Realidad


La lluvia cae tranquila sobre mi noche,
su vida se precipita en mi mundo,
la calle se viste de absurdo
y se cae en mi locura.

La noche florece de día,
se convierte en medianoche
y entre el agua que me cubre
me descubro a mi cordura.

Canta el viento en las esquinas,
silbando entre las callejas,
dejando lo que tú dejas
tirado en rosas de espinas.

Mi rey se asoma entre nubes
y me tengo que matar
y matando mi tristeza
mi cuerpo sangrante se va...
y se va...
se va hacia la realidad.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Comprar Felicidad



Si pudiera comprar una estrella
con mil sueldos de bondad,
y venderla con la luna
y comprar felicidad,
vendería hasta mis sueños,
mi más preciado manjar,
para saber de este mundo
que sirve para algo más,
para saber que la vida
no es un juego singular
en el que juega el más grande
y los pequeños no están.
Pero a esa estrella no alcanzo
con un sueldo de bondad,
necesito más dinero
de ese que no se da,
necesito esa moneda
que tu acuñas sin pensar,
necesito tu cariño
y con el de los demás,
poder comprar esa estrella
y comprar felicidad.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Triste Sepultura


¡Oh!, triste sepultura
que negro mármol ansía,
cuerpo blanco en su poesía
que ahora descansa severo.

¿Cómo puede el frío acero
romper esa línea tan fina?.
¿Cómo puede la mocedad tardía
convertirse en amargura?.

¡Oh!, rector de los muertos,
de la vida sin locura,
cuídame el mundo
que se fue con ella,
cuídame el alma...
era tan bella...
y guarda sus besos
en nacarada caja,
y dame la llave de calma
que nunca tuve con ella.


JESÚS CABAL

Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Distancia


Quebrado por las distancias
de kilómetros tristes,
de sombras vastas.

Desesperados metros
que engluten las flores negras,
las risas falsas.

Caminos, ríos y nubes
que separan las montañas
y al otro lado mi vida,
mi ama.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Sí son


La oscura habitación,
el latir de un corazón
que no es el mío,
el ritmo de una canción,
el color de unos ojos
que no son míos, no son.

La rabia del viento
que sopla violento
para tirar lo que siento
al polvo de la razón.
En el sueño de mis sueños
callado siento,
y siento dolor,
porque es lo mío.

La oración de los muertos,
la claridad de un rincón,
la suavidad de unos besos,
que son míos, sí son.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Gris


Hoy el día es gris,
mi vida es gris,
mi cara es gris,
mi mundo es gris.

El frío de las calles me quema,
el sol me congela,
los pies se me quiebran,
las manos me delatan,
soy el asesino de un amor,
¡¿no lo ves?!.

Estoy confuso...
empapado con la sangre del amante,
tú no eras mía,
nunca fuiste de nadie,
yo era tuyo 
y así solo, me dejaste.

Maté el amor,
asesiné a mi amante
y por todo y la pasión
sola también te quedaste.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Dame...


Dame el sabor de besos no dados,
dame su sabor cautivo,
pido el amor que a otros dado
siempre sentí como mío.

Entrega tu cuerpo al olvido
y amamé, sólo pasión quiero,
necesito quemarme en tu fuego,
necesito sentirme querido.

Lentamente esperando espero
el amor que me has tenido,
el amor que me ha cegado,
el calor que me ha encendido.

Te amo en esta mi soledad dormida,
te busco en cada esquina que doblo,
te encuentro en cada recuerdo,
te sirvo en mis pensamientos
y en mi corazón te siento
arropándote en mi dicha.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Amanecer



Al nacer el mediodía
la luz se hace más fuerte
y hace valer que el día
de la noche es deprimente.

Cuando la noche me pierde
entre sus senos asida,
encuentro la luz que tiende
a expresar toda mi vida.

Soy una criatura oscura
sin más alma que la mía
y de sombras es repleta
cuando ya se pierde el día.

Mi alma sale de noche
jugando con estrellas que son mías
y cantando con el viento
la niebla ya está perdida.

Buscando la luz de mi madre
que es la luna todavía
mi mente se pierde en el tiempo
y busco causas perdidas.

El sol por el monte acecha
y mi vida se termina
y muero porque no muero
porque muero cada día.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Sobre mí


Cae rayo mortal de sueños
sobre la hermosa sombra,
la dama que venero,
que en su corazón espero
poder entrar algún día.

Cae trueno de ruido eterno
haz que su mente se rompa
y vea entre sucias costas
el mar tranquilo de mi duda,
¡y pídele a Dios ayuda
para no perderte en ellas!,
pues aunque lindas y esbeltas,
abruman.

Cae noche de luna llena
y tranquiliza mi alma...
¿Soñar?...¿Para qué?,¿para no ser soñado?
(muero)...
Pues sabed que en la vida espero
algo más que el simple sueño
de servir sin ser servido,
pues me explico,
no vivo para vivir,
vivo para triunfar
y si no pudiere, (por cualquier casualidad),
viviré triste y pesado,
pero sin dejar de amar.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

El vigilante de estrellas


Camino solo por los sueños
cuidando de mis estrellas
mientras la luna se llena
de esperanzas ya perdidas.

La noche me pertenece
mientras la gente suspira,
¡duérmete lluvia!.
¡duérmete día!,
que la luna no aparece
y sin luna en mi no hay vida,
pues la luna es mi trabajo
y las estrellas tan mías
como mi corazón es dueño
de una dama todavía.

Hojas rielando en el viento,
viento de noche marchita,
tristeza de días sin luna,
tristeza de almas cautivas.
Cristales de gotas de lluvia
que rompen monotonías
y hacen de mí lo que quieren
porque soy sólo energía.

Yo soy el vigilante,
vigilante de tu vida
y cuido siempre de ella,
por eso todos me llaman
el vigilante de estrellas.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados

Luna blanca



Luna blanca, pura y triste..., dime...
dime sólo una cosa, sólo una,
dime si ella esta pensando en mí
y por qué no dejo de pensar en ella.

Luna blanca, pura y triste..., dame...
dame sólo una cosa, sólo una,
dame tu luz brillante y así buscaré
un sueño cubierto de rosas.

Luna blanca, pura y triste..., háblame...
háblame sólo de una cosa, sólo una,
háblame de ella que es la auténtica
dueña de mi corazón y mis sueños.
Háblame de ella, de la suavidad de sus labios
y del sabor de sus besos.

Luna blanca, pura y triste..., dile...
dile sólo una cosa, sólo una,
dile que yo la quiero...
y que jamás podré olvidarla.

JESÚS CABAL
Copyright©Jesús Cabal Inés. Todos los derechos reservados